Emoción y Felicidad en el Trabajo

La felicidad en el trabajo está dada por las actitudes que las personas tienen acerca de su vida laboral.
 
Estas actitudes se expresan en la satisfacción con el trabajo realizado y con la intención de permanecer en la organización.
Los componentes afectivos de la emoción informan a las personas de qué tan beneficioso o no es el trabajo de la persona para su propio desarrollo laboral.
El entusiasmo informa acerca de la presencia de oportunidades de desarrollo en la organización y lo contrario ocurre con la depresión.
 
El confort señala la presencia de amenazas en la organización para el sentido de bienestar, mientras que la ansiedad tiene el efecto contrario.
Así, las experiencias afectivas positivas son fuentes de felicidad en el trabajo y las experiencias negativas tienen el efecto contrario.

Evidencias

Emoción y Felicidad

 

Este estudio tuvo como objetivo examinar la relación entre la emoción y la felicidad en el trabajo, expresada en la satisfacción laboral y la intención de permanencia en la organización.

Metodología: Diseño transversal con una muestra de 827 profesionales. Análisis estadísticos en base a modelamiento de senderos.

Resultados:

La emoción explica el 40% del sentido de satisfacción en el trabajo.

El entusiasmo predice positivamente la satisfacción, mientras que la depresión tiene el efecto contrario.

Comparado con el entusiasmo y la depresión, el confort y la ansiedad no son predictores de la satisfacción laboral.

La satisfacción explica, de forma positiva, un 48% de la intención de permanecer en la organización.

Interpretación:

La emoción es una fuente sustantiva de felicidad en el trabajo.

La experiencia de entusiasmo eleva la satisfacción con el trabajo, la que a su vez aumenta la intención de seguir perteneciendo a la organización. La depresión tiene el efecto contrario.