Desempeño laboral

El desempeño laboral corresponde a las conductas que las personas llevan a cabo para facilitar el logro de metas y la efectividad de una organización.

 

Nuestro modelo del desempeño describe tres dimensiones de conductas laborales:

Competencia: Ejecución de los elementos básicos del trabajo, principalmente relacionados con aspectos técnicos.

Adaptación: Asimilación de los cambios que ocurren en el ambiente, tal como modificaciones en los planes, procedimientos, tecnologías y formas de trabajo.

Innovación: Generación, sugerencia e implementación de ideas creativas y novedosas para el desarrollo de procesos, procedimientos, productos y servicios en la organización.

Antecedentes del desempeño laboral

La ejecución de las conductas que son parte del desempeño laboral dependen directamente de tres procesos psicológicos:

 

Habilidades: Aptitudes asociadas al análisis de información junto con las estrategias para la resolución de problemas y la capacidad de aprendizaje.

Conocimientos: Conjunto de información y saberes propios de una disciplina que son útiles para la ejecución del trabajo.

Motivación: Emoción y energía psicológica que permite que los conocimientos y habilidades se transformen en desempeño laboral.

La motivación es el factor que hace la diferencia para los profesionales que disponen de las habilidades y conocimientos necesarios para su trabajo.

Emoción y Desempeño Laboral

 

La relevancia de la emoción está en su potencial para movilizar el desempeño. En este estudio el objetivo fue determinar la relación entre los estados afectivos de nuestro modelo y las conductas de competencia, adaptación e innovación.

Metodología: Diseño transversal con una muestra de profesionales de 147 diferentes empresas. Análisis estadístico de modelos de ecuaciones estructurales.

Resultados:

El entusiasmo es el principal predictor del desempeño, teniendo una relación más sustantiva con la innovación. A mayor entusiasmo, mayor es la probabilidad de generar, proponer e implementar nuevas ideas.

El estado de confort es el principal predictor del desempeño competente. A mayor confort, las personas tienden a cumplir con los aspectos mínimos de su trabajo.

La ansiedad y la depresión no tienen una relación con el desempeño. Las conductas laborales no se ven influídas por estos estados cuando el entusiasmo y el confort son tomados en cuenta.

Los estados motivacionales explican entre un 13% y un 23% del desempeño laboral.

Interpretación:

Los estados positivos, en particular el entusiasmo, son los mejores predictores motivacionales del desempeño laboral.

La emoción positiva beneficia el pensamiento flexible, mientras que la energía a la disposición para actuar en el lugar de trabajo.

Evidencias

Emoción e Innovación

 

La innovación es un criterio de desempeño central para la organización contemporánea. Este estudio tuvo como objetivo determinar de forma precisa como diferentes estados motivacionales se relacionan con la generación, sugerencia e implementación de ideas nuevas en el trabajo.

 

Metodología: Diseño longitudinal con una muestra de 599 profesionales. Análisis estadísticos en base a ecuaciones estocásticas con series de Fourier y modelado de función de coseno.

Resultados:

La innovación se relaciona:

  • Con el entusiasmo de forma positiva y sustantiva.

  • Con la ansiedad de forma positiva.

  • Con el confort de forma positiva, pero marginal.

  • Con la depresión de forma negativa.

En total, los estados motivacionales explican un 31% de la conducta innovadora.​

Interpretación:

La emoción es una fuente sustantiva de innovación.

La conducta innovadora depende tanto de la identificación precisa del problema a resolver como de la flexibilidad con la que se enfrenta este problema. La ansiedad ofrece la preocupación y el pensamiento convergente para delinear el problema, mientras que el entusiasmo la divergencia y la energía para creativamente.